Mundial Rusia 2018

Iván Perisic, el gregario que impulsó el sueño de Croacia en Rusia

En días del Tour, el volante que fue figura en la clasificación a la final anuncia que aún no llega

Croacia vs Inglaterra

Perišić después del anotar el empate.

Foto: AFP

13 de julio 2018 , 06:24 a.m.

Iván Perisic no tiene una sonrisa perfecta, no pasa horas arreglándose la barba, no está en las portadas de revistas ni periódicos y no hace casting para los comerciales de marcas deportivas. 

Tampoco juega en Real Madrid ni Barcelona sino en el Inter de Milán. Y vaya que juega: 39 partidos (2 de Copa), los 11 de la clasificación y los 6 que lleva Croacia en el Mundial de Rusia, para un total de 13 goles en todas las competencias. Un volante con gol, marca, sociedad, sacrificio, fortaleza y un corazón que no le cabe en el cuerpo. Un tipo indispensable, en resumen.

Marcó el gol del empate contra Inglaterra en una definición que no será de manual pero sí de valiente y, por las dudas, asistió a Mandzukic al minuto 109 (¡109!) para el 2-1 que aseguró el cupo a la final de este domingo. 

“Esto es algo indescriptible… Es un gran honor para todos los jugadores y para los aficionados, y creo que todavía no somos muy conscientes de lo que representa. ¡La pequeña Croacia está en la final! Antes del Mundial nadie creía que fuésemos a llegar tan lejos, pero nosotros tuvimos fe”, le diría a la FIFA, en medio de la euforia, como con ganas de arrancar para otros 30 minutos, enterito.

Y en plena fiesta fue el primero en criticarse: “La primera parte no fue buena, empezamos con un poco de indolencia, Inglaterra mereció marcar. Pero a partir de la segunda jugamos mucho mejor y mostramos nuestro verdadero nivel”, analizó Perisic. Indolencia, dice. ¡Y fue una máquina en el medio campo! ¿Para cuándo una clase de compromiso, joven?

Perisic es ese volante mixto con quite y pase que caracteriza al futbolista moderno. En Croacia resuelve cuando Modric, como consecuencia obvia del esfuerzo, necesita bajar un poco las revoluciones. Las de su gregario, a sus 29 años, parecen vivir en el nivel rojo todo el tiempo.

“Volvió a haber emoción, no podía ser de otra manera. Ya hemos remontado un gol en contra en tres partidos, eso dice mucho de nuestro espíritu de equipo, y es una gran cualidad de esta generación de futbolistas. Ahora nos queda otro partido, estamos más motivados que nunca”, anunciaba el hombre que mejor sintetiza la característica esencial del finalista en Rusia: EQUIPO.

Perisic reconoce que la deuda de la mejor presentación de su país en una Copa Mundo estaba por saldarse. “Francia nos frenó en las semifinales de 1998, y eso hará que estemos más motivados todavía, aunque la situación es totalmente distinta. Los franceses son los favoritos, pero vamos a entregarnos al máximo para darles una sorpresa. Tenemos tres días para prepararnos. Nos alegra poder quedarnos en Moscú, era lo que queríamos. ¡Ya acariciamos nuestro sueño!”.

No sé ustedes, señores franceses, pero yo ante este grito de batalla tomaría precauciones.

Con razón sonríen los croatas en el ascensor, orgullosos de sus camisetas de cuadritos, cuando los felicitamos por el partido de Perisic: “¿Le gustó? –me pregunta el abuelo, que sube con sus dos nietos-. Nosotros hace mucho que sabemos lo bueno que es”, me traduce el chico. El mundo, caballero, apenas lo está descubriendo.

Jenny Gámez A.
Editora de FUTBOLRED
Enviada especial a Rusia
En Twitter @jennygameza

GUARDAR
REPORTAR ERROR