Mundial Rusia 2018

Cinco razones de la clasificación de Francia a la final del Mundial

El triunfo 1-0 contra Bélgica selló el pasaporte a Moscú y dejó en el aire la certeza de un equipo.

Francia vs Bélgica

El conjunto de Deschamps logró clasificarse a la final del torneo.

Foto: AFP

10 de julio 2018 , 06:22 p.m.

Francia derrotó por 1-0 a Bélgica en el Mundial de Rusia, en la semifinal, y se clasificó a la final del torneo. El conjunto francés logró llegar a su tercera final de una Copa del Mundo y ahora esperará su rival, que se definirá entre Croacia e Inglaterra. Pero, ¿cuáles fueron las razones de su triunfo?, pues logró detener a las grandes 'amenazas' belgas, como Eden Hazard, Kevin De Bruyne y Romelu Lukaku. 

¿Qué hizo tan bien Francia que fue capaz de deshacerse del verdugo de Brasil? Aquí, una primera aproximación:

1. Respeto al libreto. En San Petersburgo había que tomar precauciones, pedían algunos, advirtiendo que Bélgica fue uno de los equipos con mejor promedio anotador en el inicio del Mundial. Pero Francia se reconoce en el ataque y no en el exceso de seguridad y no iba a cambiar a estas alturas del Mundial. El 4-2-3-1 privilegió a los hombres del talento sobre la marca y les dio a los primeros, especialmente a Matuidi y Giroud, más tareas defensivas, con lo cual Mbappé y Griezmann se mantuvieron siempre libres en la salida.

Atacar como estrategia defensiva dio resultado en seis de los siete partidos a los que aspiraban. Lo último que van a hacer ahora es cambiar el plan.

2. Lloris, en su noche perfecta. Se esperaba que fuera Bélgica el rival que más veces probara a la joven zaga francesa, tal como ocurrió. Y respondieron Varane y Umtiti, incluso este último con el gol del triunfo. Pero en sus pestañeos estuvo siempre el hombre de la experiencia: el arquero Hugo Lloris. Seguro en el balón parado, una gran fortaleza belga, preciso en los anticipos y extraordinariamente bien ubicado para controlar remates tan peligrosos como el de Witsel estuvo el hombre del Tottenham, uno de los de mejor rendimiento en la nómina finalista.

Se necesita un arquero que ofrezca garantías para ser campeón mundial y Lloris ha dicho presente en San Petersburgo.

3. El encanto de Mbappé. Era antes de la competencia una promesa. Contra Australia fue una quimera. Pero del segundo partido en adelante entendió la dimensión de lo que se jugaba y lo asumió como si tuviera 25 años, aunque apenas llega a 19. Mientras sus compañeros se prodigaban en la marca del veloz De Bruyne, el astuto Hazard y el potente Lukaku, él se escabullía por la punta derecha y se daba el lujo de hacer tacos en el área rival y de intentar su descolgada y de ubicar a Giroud y todo con la personalidad de un veterano. Mbappé es la diferencia entre un equipo predecible y uno inesperado. A la cita con la grandeza llegó demasiado pronto.

4. Talento contra potencia. Los franceses se cansaron de ver los videos del partido que Bélgica le ganó a Brasil a punta de entrega, sacrificio y marca, mucha marca recia y asfixiante. Y antes de caer en la trampa, como dice la canción, entendió que solo el talento haría la diferencia y se jugó por él: con Matuidi el equipo ganó un soldado en ataque por la izquierda y una fórmula en la media distancia y a Griezmann, Mbappé y Giroud les vino bien. El trabajo abnegado de controlar a Lukaku a fuerza de sacrificio no serviría de nada si no jugaba el talento. Y Francia, que lo tiene a borbotones, lo llevó todo a la semifinal.

5. Juventud, ¿para qué? No es que garantice o condene el factor de la edad. Pero en estas instancias se hace sentir. Francia es el equipo más joven en competencia en el Mundial y lo hace sentir –pregúntenle a Argentina-, aunque esa velocidad mental y física es un arma de doble filo: o permite guardar reservas para aniquilar al rival cuando le caiga el desgaste encima o traiciona en los momentos definitivos.

El primer caso es el de Deschampos y los suyos, que hicieron un gol y perdonaron un par más ya en los minutos de descuento y presionaron casi hasta después del pitazo. Serán jóvenes pero no por eso inmaduros. Francia sabe esperar para atacar y hacerlo cuando es y no cuando se espera. Lo que venga ahora hace tiempo que es ganancia pura.

Jenny Gámez

Editora FUTBOLRED
Enviada especial a Rusia

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