Opinión

Cuadrado: El rey de la gambeta

Opinión de Esteban Jaramillo sobre el volante de Juventus y Selección Colombia.

Esteban Jaramillo

Esteban Jaramillo

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18 de mayo 2018 , 08:39 a.m.

A ese rincón iban los discretos, pataduras, incapaces de cumplir una función distinta a la de marcar. Expertos en correr y en destruir. Con el paso de los años el concepto dejo de ser lineal y su influencia en el juego empezó a ser trascendental. La referencia, los laterales defensivos que hoy son ofensivos.

Guardiola fue uno de las tantos técnicos que los empoderaron. Les ampliaron el campo de acción, vertebraron con ellos el ataque y nunca les negaron la influencia en la zona de ejecución y realización.

Ya no están atrapados en su rol. Recuperan, pasan o conducen, pero esta no es la única misión. También lo es inferir en el juego creativo, combinar en salida, levantar centros medidos o internarse en el área como alternativa de gol.

Marcelo del Madrid es el prototipo ideal. Cobijado con respaldos defensivos, ha pasado tantas veces a ejercer su predominio en el último tercio del campo, casi como un “10”. Indiscutible es su gestión, asociado con Cristiano Ronaldo, determinando con sus fulgurantes apariciones, tramites de partido y resultados.

A Cuadrado, Juventus lo ha regresado a su posición original en la que gano notoriedad: Lateral por derecha. Pero no se le ha castrado su decisiva participación en la elaboración de juego. Su velocidad y cambios de ritmo le han servido para aportar constantes soluciones ofensivas. Su gambeta imprevisible le permite dominar los duelos, reinar en espacios reducidos, pero no se ha excluido, como siempre, de las polémicas que le señalan por abusar de su habilidad, hacerla improductiva, o recurrir a la infracción fingida.

En el extremo derecho del juego, Cuadrado es uno de los pilares de Colombia en el mundial. Aportando alternativas técnicas o determinando con talento el dominio de su sector. Son inocultables sus deficiencias defensivas, pero especialmente valorado es su concurso cuando marca el desequilibrio en su zona, con talento.

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