Opinión

22 locos, por Nicolás Samper C.

Columna de opinión sobre fútbol y literatura.

Nicolás Samper, columnista invitado.

Nicolás Samper, columnista invitado.

Foto: Archivo Particular

05 de enero 2018 , 04:19 a.m.

No hay fútbol. O hay más bien poco y Dios bendiga a la liga inglesa desde los cuatro costados. Y cuando no hay fútbol es momento de ponerse en acción y darle un poco más de tiempo a esas cosas que aplazamos por cuenta del afán diario. La lectura es entonces un paraíso de esos que incluye lo que uno necesita: soledad y buenas letras

Desde Argentina fui benefactor de un gran libro, sencillo de leer, atrapante y divertido. También trágico, con dolor en sus hojas y con historias que hasta el más experto puede desconocer. Supongo que buscándolo en internet habrá facilidades de conseguirlo. A mí me llegó a mis manos como obsequio pero es una lectura recomendadísima. El libro se llama “22 locos”, lo edita Planeta en Argentina y el texto de inicio habla de “los futbolistas más fascinantes de la historia” y las firmas encargadas de construir estos cuentos son de peso: Alejandro Caravario, Pablo Cheb, Christian Colonna, Damián Didonato, Mariano Hamilton, Mariano Mancuso y Fabián Mauri, todos ellos periodistas que fueron cobijados en las brillantes páginas de la revista “Un caño” uno de esos imperdibles a la hora de leer cosas que son de fútbol pero que van más allá de él.

En este selecto club de genios incomprendidos hay nombres famosos como el del francés Eric Cantoná y da una explicación a la famosa frase que esgrimió durante una rueda de prensa después de haber agredido a un hincha de Crystal Palace con una famosa patada de karateca. En esa ocasión, luego de muchas gambetas a la prensa, convocó a una conferencia y solamente dijo: “Cuando las gaviotas siguen al pesquero, es porque piensan que va a lanzar sardinas al mar”. Se levantó y se fue. Años después dio cuenta de esa extraña sentencia. “La verdad no significaba nada. Había mucha presión y quería aligerarla un poco. Sabía que todo el mundo se pondría a analizar todo lo que había dicho. Había que estar allí en mi lugar para ver la incomprensión en todas las caras que tenía delante”.

No es la única historia hilarante de Cantoná, ni del libro: también cuenta cómo el crack Giorgio Chinaglia -un tipo de una rudeza mafiosa y de genial rendimiento con Lazio- alguna vez hizo llorar a Pelé en el Cosmos de Nueva York; la locura de Sasa Curcic, uno de los más grandes proyectos desperdiciados del fútbol yugoslavo capaz de irse de fiesta vestido con la ropa de entrenamiento y así no tener que parar en su casa a cambiarse; la pericia de Narciso Doval para nadar un kilómetro sin parar y todo por escapar de un esposo cornudo que lo descubrió a él y a su mujer en pleno jaleo…

22 locos se llama. Vale la pena tenerlo en la biblioteca.

GUARDAR
REPORTAR ERROR