Opinion

¡Fuego en el 23!, por Jenny Gámez A.

Columna de opinión sobre la Selección Colombia

Editora Futbolred

Editora Futbolred

Foto: Filiberto Pinzón

15 de noviembre 2017 , 05:22 a.m.

Pasó el ensayo asiático, queda una sola fecha más de pruebas en 2018 y después el Mundial. ¡Se acabó el tiempo! Y por eso esta doble fecha ha sido de lo más productiva, con alternativas que no estaban en muchas listas y con soluciones para una carencia que se arrastra desde la eliminatoria: poco –a veces nulo- juego de equipo.

Con menos tiempo y menos cupos, se puede ir perfilando la lista de 23 elegidos para Rusia. Aquí va una:
Entre los defensas, salvo lesiones o razones de fuerza mayor, es claro que estarían Santiago Arias, Cristian Zapata, Dávinson Sánchez, Óscar Murillo, Yerry Mina, Frank Fabra. Queda sólo un cupo, que después de la gira asiática, sería para Jefferson Lerma. No Medina –aunque me parece un gran jugador-, no Álvarez Balanta (inédito) y no Farid Díaz.

Y la elección no es caprichosa: Lerma jugó 14 partidos de lateral derecho en el Huila y él mismo confirmó que llegando a España repitió esa posición. La conoce y en 8 minutos contra Corea y 90 contra China demostró que le cuesta mucho menos que a Tesillo de lateral izquierdo, por ejemplo. Obligaría, en caso de emergencia, a usar a Arias con perfil cambiado –ya se ha hecho antes-, pero vale la pena el riesgo pues el de Levante cumple con el requisito de jugar bien en al menos dos posiciones, virtud clave para meterse en una lista tan reducida, y además, mientras algunos marcan a los atacantes de Tigres, Pasto o Cortuluá, él lo hace contra los estelares de Liga de España. Difícil encontrar mejor perfil.

Entre los volantes de marca el asunto se ve más claro: Abel Aguilar, Carlos Sánchez, Wilmar Barrios son fijos. El cuarto en mi lista sería Gustavo Cuellar por encima de Mateus Uribe y el quinto, aunque tenga un perfil distinto, Felipe Pardo. Sería mi Ibarbo a Rusia, en resumen.

El asunto complejo está entre los volantes ofensivos, entendiendo que Edwin Cardona –salvo sanción drástica por su absurda reacción contra Corea-, James Rodríguez y Juan Guillermo Cuadrado no tienen discusión. Técnicamente sólo habría cupo para uno y están: Chará, Muriel, Pardo y Giovanni Moreno.

Sería casi injusto dejar fuera al del Sevilla pero si no juega, no hace diferencia y encima reacciona mal dentro de la concentración, casi que se saca solo. Una pena. Así que ese cupo sería para Chará por distinto, por su media distancia, por veloz, por difícil de referenciar y por talentoso. No está Gio porque no fue desequilibrante en la gira y porque quedó clarísimo que juega de James y en el puesto del 10 juega el 10. Así de simple. Sería perder un cupo para otro jugador más polifuncional.

Arriba tendría menos dudas para elegir a los cuatro: Falcao porque es Falcao; Duván Zapata por sacrificado, potente y fuerte en el juego aéreo; Carlos Bacca por experimentado, porque retomó su nivel y se brinda siempre en Selección y Miguel Borja por su media distancia, porque sabe asociarse y es muy comprometido.

Por fuera estarían Teófilo Gutiérrez pues, a pesar de su experiencia y su olfato, en la eliminatoria no le vi ese destello de sacrificio de Brasil; y Avilés Hurtado, inquieto pero aún lejos del rótulo de mundialista (habría que verlo de nuevo en marzo, por si acaso).

La duda de mi lista es clarísima: el arco. Excepto David Ospina, no hay nombres en la libreta. Castellanos seguramente sería el tercero más por descarte y juego en la Liga que otra cosa (falló en los dos goles contra Corea) y Cuadrado no parece tener cómo sacarle el lugar a un hombre de la confianza de Pékerman, como Camilo Vargas. Ninguno convence, pero no hay más. Salvo, claro, que se acelere la nacionalización de Armani, que es más suplente que todos los mencionados hasta ahora.

Entiendo que los rivales no exigieron mucho y que serían ideales los clasificados europeos, pero tampoco es para quitarme el sueño. Hace cuatro años tampoco hubo rivales de peso y Colombia firmó un mundial histórico. Lo que pediría en más ensayos contra rivales potentes como los africanos, duros en el juego aéreo como Polonia, letales a la contra como Alemania… equipos que jueguen distinto a los suramericanos.

Ustedes dirán, pero yo no veo la aberración en improvisar a Lerma o Tesillo de laterales, en ensayar dos delanteros que en el papel juegan a lo mismo (Bacca-Borja, Bacca-Duván Zapata, Avilés-Zapata), en jugar con dos volantes de marca con vocación ofensiva (Uribe-Aguilar), en probar una nueva pareja de centrales aunque ambos sean muy jóvenes y uno apenas vuelva de lesión (Mina-Dávinson), en darle un partido a un portero y otro al otro sin que importe si el primero fue un fenómeno o un desastre y, especialmente, no le veo lunar a aprender a jugar sin James, Cuadrado y Falcao.

Todo lo contrario. ¡Invito al ensayo y al error! No veo otra manera de aprender, de ver los problemas en perspectiva. Es sobre eso que se debe construir la famosa lista de 23.

Jenny Gámez A.
Editora Futbolred
@jennygameza 

GUARDAR
REPORTAR ERROR