Curiosidades de fútbol

Luis Delgado, luchador y perseverante, regresó al campo de juego

El sábado volvió a las canchas tras una sanción, la muerte de su esposa, y una grave lesión.

Luis Delgado

Así se despidió de la cancha el santandereano Luis Delgado, abrazándose con su hijo, Matías.

Foto: Jorge Barajas

22 de octubre 2018 , 07:44 p.m.

El sábado, el estadio Alfonso López vivió un momento emotivo con el regreso a las canchas del portero santandereano Luis Enrique Delgado, quien, a pesar de varias adversidades, como perder a su esposa por el cáncer de mama, se mantuvo expectante y trabajando.

Los últimos dos años del cancerbero no han sido para nada fáciles, en el 2016, por esta época, disputaba las finales de la Liga colombiana con el Deportes Tolima, eliminando en ese entonces al Atlético Bucaramanga en las semifinales. El 8 de diciembre de ese año, en Floridablanca, Delgado salió sorteado para presentar el control antidopaje, y en la muestra se encontraron residuos de Sibutramina, un fármaco prohibido en el país por sus afecciones cardiovasculares.

La sanción fue por seis meses sin poder jugar un partido profesional, por lo que se retiró de los tolimenses disputando su último compromiso el 15 de mayo de 2017 contra el Pereira, por Copa Colombia.

A la par de esa situación, su esposa, Tatiana García, enfrentaba un duro cáncer de seno, que a mitad de este año cobró su vida, dejándolo a él en solitario con sus hijos, Matías y Franco.

Para redondear la situación, Delgado, que firmó a mitad de año con los ‘leopardos’, tuvo una rotura parcial del ligamento cruzado posterior de su rodilla izquierda en un amistoso ante Alianza, por lo que el panorama se complicó.

Pero Delgado, héroe de la anhelada estrella 14 de Millonarios en el 2012, lograda tras recibir los ocho goles por parte del Real Madrid en el amistoso de unos meses antes, está acostumbrado a las adversidades, pues no se derrumbó sino que se fortaleció, por lo que se recuperó de la lesión e ingresó los últimos 20 minutos del juego del sábado frente al Boyacá Chicó.

El estadio, tras el gran abrazo con el portero saliente James Aguirre, estalló en júbilo con un: “Lucho, Lucho, Lucho”.

“Entré, al pisar nuevamente la cancha, sentí mucha alegría. Ya al final, sí se me salen las lágrimas porque era un momento que ansiábamos mucho con Tati, tener la posibilidad de seguir haciendo lo que me gusta. Las dificultades, por más difíciles que sean, se pueden superar, no es fácil, duelen, pero cada día es una linda oportunidad para poder salir adelante y llevar una sonrisa a los demás”, afirmó con un nudo en la garganta y las lágrimas a punto de salir.

Delgado afirma que la mejor revancha sería ganar el primer título en la historia del Bucaramanga.


Redacción ADN
Bucaramanga

GUARDAR
REPORTAR ERROR