Selección Colombia

Circuito de ataque en Colombia: salvo Matheus, más dudas que certezas

Colombia derrotó a Ecuador, pero dejó dudas en los extremos y en la definición.

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Roger Martínez, en Selección Colombia

Foto: Miguel Bautista

20 de noviembre 2019 , 05:37 p.m.

Colombia marcó dos goles después de tres jornadas en blanco. Esa ya es en sí misma una buena noticia. Pero lo apretado del marcador, un 1-0 contra Ecuador, dejó la misma duda del duelo contra Perú (1-0): ¿hay alternativas en ataque cuando, por la razón que fuera, los hombres llamados a cumplir ese rol fallan?

Si se responde ¿qué balance deja Colombia en dos amistosos en Estados Unidos?, la respuesta es 6 puntos. Nada mal como cosecha. Pero al preguntar cómo lo logró es cuando llegan las dudas.

El partido contra Ecuador, que cerró el año para la Selección Colombia, fue el de la reivindicación del juego vertical, con llegada masiva en el ataque, nombres nuevos y un volante moderno capitalizando, tal como lo quería ver el técnico Carlos Queiroz.

Fue el día del lucimiento de Matheus Uribe, el llamado a poner picante en la creación cuando no estaban ni Cuadrado ni James, los dueños de la tarea y el hombre que corregía lo que se hizo mal contra Perú: juego práctico, poca elaboración y más vértigo y muchos hombres en el área rival para ampliar las oportunidades de definición. Junto a él, Stefan Medina mostró su faceta atacante, con asistencia y un par de centros más. ¿Conclusión? En el lateral derecho, con él y Arias, es posible dormir tranquilos.

Colombia recuperó equilibrio con Wilmar Barrios, quien como es usual puso el orden que faltó contra Perú y hasta resolvió los líos de un dubitativo Alzate, quien salió a la cancha con el peso del debut y el número 10 a la espalda: a sus escasos 21 años, no pudo ignorarlo.

En la prueba también quedó en deuda el otro Stiven, Mendoza, quien tuvo unos primeros minutos ilusionantes, pero con malas decisiones en la última puntada y algún exceso de transporte de la pelota que acabó cortando el juego más que impulsándolo. Con todo, él y Alzate contaron con el respaldo total del DT, quien les dio mucho tiempo en el campo y les dijo sin decirles que, aun cuando no estén en la lista de 2020, se quedarán en su radar para el futuro.

Bien por el respaldo, pero mal por el ensayo, que no dejó alternativas en esa zona medular: se sabe que Barrios es fijo, que Cuadrado es inamovible y que Uribe, con el nivel que mostró en toda la gira de Estados Unidos, no tiene discusión. Pero los relevos han quedado en deuda y así no queda otra más que rezar para que James y Juan Fernando Quintero estén disponibles a partir de marzo de 2020.


El ataque, en rigor, mejoró en opciones de cara al arco: Morelos tuvo al menos tres remates y Roger Martínez otros dos, lo que habla de que el balón llegó a puerto esta vez, a diferencia de lo que pasó contra Perú, y eso es bueno para cuando regrese el lesionado Duván Zapata.

Las deudas quedaron en los extremos, pues Luis Díaz ratificó que está lejos del nivel que sedujo a Queiroz, Muriel volvió a ser víctima de problemas físicos y así, a Cuadrado le tocó ir a esa posición para tratar de equilibrar el circuito. Más dudas que certezas, muchos ensayos que no despejaron una sola duda.

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