Selecciones Nacionales

La estrella que pasó de ser un ídolo en Turquía a conductor de Uber

Fue una de las revelaciones en el Mundial de 2002 pero problemas políticos en su país lo afectaron.

Hakan Sukur

Hakan Sukur

Foto: Archivo

13 de enero 2020 , 08:43 a.m.

Hakan Sukur es una celebridad en Turquía, donde hace años no vive por causa, según él, del gobierno de Erdogan.

Saltó a la fama en la Euro del 2000 y lideró a la selección que sería la gran sorpresa del Mundial de Corea y Japón 2002, al llegar a las semifinales y solo ser derrotada por Brasil (1-0). Aun conserva un récord que logró en aquella gesta: es el autor del gol más rápido en una Copa Mundo, a los 11 segundo en el duelo por el tercer lugar contra Corea del Sur.

Otra marca que nadie ha podido arrebatarle es la de máximo anotador de la Selección de Turquía, con 51 tantos.

Emblema del Galatasaray, el espigado atacante cuenta hoy una historia muy distinta, desde el exilio y con una realidad muy lejana a sus días de estrella del fútbol. 

Sukur incursionó, como otros futbolistas, en la política en 2011, como parte del partido AKP, del actual presidente Recep Tayyip Erdogan, pero en 2013 renunció y entonces empezaron sus angustias: fue condenado por insultar al presidente turco en redes sociales y acusado de instigar un golpe de estado con el predicador islámico Fetullah Gülen.

Se exilió en San Francisco Estados Unidos pero hasta allí, según contó en una entrevista para 'Welt am Sonntag', lo persiguió el régimen. "¿Cuál fue mi papel en eso? Nadie ha podido explicarme eso hasta la fecha. Solo hice cosas que son legales en mi país, en público. Pero me llamo Hakan Sükür. ¿Pueden señalar qué crimen debería haber cometido? No. Solo significa 'traidor' y 'terrorista. Soy enemigo del gobierno, no del estado ni de la nación turca. Amo nuestra bandera y nuestro país", dijo.


Sukur dijo que tuvo un café, que se cerró tras un concierto de música que el gobierno turco considera de oposición y que provocó el encarcelamiento de su padre. Tuvo que mudarse a Washington donde hoy conduce un automóvil adscrito a la plataforma Uber y vende libros. "Estoy empezando a trabajar ahora. No me queda nada en ninguna parte del mundo. Erdogan me quitó todo. Mi derecho a la libertad, el derecho a explicarme, a expresarme, el derecho al trabajo".

Hoy el exfutbolista le pide a Erdogan que "regrese a la democracia, la justicia y los derechos humanos".

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